Mostrando entradas con la etiqueta estudio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estudio. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de agosto de 2011

Expertos confirman que las vacunas son seguras

CHICAGO, (Reuters/EP)
Las vacunas causan muy pocos efectos colaterales y no hay evidencia de que las inmunizaciones generen autismo o diabetes tipo 1, según ha concluido un panel federal de expertos de Estados Unidos tras analizar más de 1.000 estudios de investigación cuyos resultados han sido publicados por el Instituto de Medicina (IOM, por sus siglas en inglés).

“Se analizaron más de 1.000 artículos evaluando la evidencia epidemiológica y biológica sobre si las vacunas causan efectos colaterales”, explica la jefa del comité, Ellen Wright Clayton, profesora de Pediatría y directora del Centro de Etica Biomédica y Sociedad de la Vanderbilt University en Nashville (Estados Unidos).

“La principal idea es que se hallaron sólo algunos casos en los que las vacunas pueden generar efectos secundarios adversos, y la amplia mayoría de ellos a corto plazo y autocontrolados”, asegura la experta.

El informe, el primero exhaustivo sobre los efectos colaterales de las vacunas realizado desde 1994, fue solicitado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos para ayudar a guiar el Programa de Compensación de Lesiones por Vacunas, que facilita dinero para asistir a los niños que experimentan efectos colaterales tras recibir una vacuna.

El panel analizó ocho tipos de vacunas comunes: la triple MMR; la DTaP; la inmunización contra la varicela; la influenza; la hepatitis B; la vacuna meningocócica; las que contienen tétanos; y la que apunta al virus del papiloma humano (VPH). Estas vacunas protegen contra una serie de dolencias, como las paperas, el sarampión, la tos convulsa, la hepatitis, la difteria, el tétanos, la varicela, la meningitis, la enfermedad meningocócica y el cáncer de cuello de útero.

LOS EFECTOS SECUNDARIOS SON GENERALMENTE LEVES

Los temores de que las vacunas puedan generar autismo u otros problemas de salud han llevado a muchos padres a no inmunizar a sus hijos, pese a los reiterados mensajes emitidos por las autoridades sanitarias para brindar tranquilidad.

“El estudio mostró que la vacuna MMR no causa autismo, y tampoco diabetes tipo 1″, afirma Clayton quien añade que “la vacuna DTaP, contra la tos convulsa, no causa diabetes tipo 1, y la vacuna inactiva de la gripe no provoca parálisis de Bell (parálisis facial temporal) ni empeora el asma”.

Según la experta, “entre los efectos secundarios que pueden causar las vacunas, la mayoría son de corto plazo”.

Sin embargo, el panel descubrió que la vacuna MMR puede provocar convulsiones en las personas que desarrollan fiebre muy alta tras recibir la dosis, “aunque esto pasa rápidamente”, explica la investigadora. De igual manera, también puede causar una forma rara de inflamación cerebral en ciertas personas con deficiencias graves del sistema inmune.

Por otra parte, con la vacuna contra la varicela algunas personas experimentan inflamación cerebral, neumonía, hepatitis, meningitis o herpes zóster, pero eso suele ocurrir en personas con sistemas inmunológicos comprometidos.

Seis vacunas -MMR, varicela, influenza, hepatitis B, meningocócica, y las que contienen tétanos- también pueden disparar anafilaxis, una reacción alérgica que aparece poco después de la inyección.

Clayton manifesta que “esto puede solucionarse con el requerimiento de los médicos de que los pacientes permanezcan en la sala de espera 15 minutos después de la aplicación de la vacuna, para asegurarse de que no presentan una reacción alérgica”.

martes, 19 de julio de 2011

Informe preliminar sobre el peligro de escaparse de los niños con autismo

VÍA AUTISMODIARIO.ORG
Muchos niños con autismo tienen tendencia a “escaparse”. Un niño es capaz de desaparecer de nuestra vista en apenas unos pocos segundos. Este hecho crea una gran angustia en los padres, pero si a este hecho le añadimos que el niño tiene un diagnostico de autismo, las cosas se agravan más aun.

Y parece una tendencia bastante habitual en niños con autismo, debido a este problema se inició una encuesta en los EE.UU. para evaluar la incidencia de perderse o vagar de forma no controlada por parte de los niños. Los primeros resultados de este informe preliminar han visto ya la luz y nos muestran que es una conducta más habitual de lo que a priori pudiéramos pensar. En el país del informe, ya se han dado varios casos con resultado de muerte, un hecho extremadamente trágico y que ha disparado muchas alarmas.

Algunas de las preguntas que esta encuesta pretendía descubrir eran:

¿Con qué frecuencia un niño tiende a perderse o escaparse?

¿Cuantas veces lo logran?

¿Bajo qué circunstancias?

¿Qué perfil de individuos con TEA tienen mayor riesgo de perderse?

¿Con qué edad?

¿Qué tipo de medidas hay que tomar para evitar estas conductas de vagabundeo?

Dado lo relevante de este problema el “Autism Research Institute”, la “Autism Science Foundation”, “Autism Speaks” y “Global Autism Collaboration” en colaboración con “Interactive Autism Network” (IAN), lanzaron una encuesta a nivel nacional para recabar datos y entender mejor este peligroso asunto y de esta forma poder diseñar sistemas para prevenir este tipo de actuación. En la actualidad ya disponemos de algunos resultados preliminares, esperamos que en breve podamos disponer de los datos definitivos.

Uno de los primeros aspectos que se pretendió definir era el concepto y contexto de fuga o vagabundeo del niño. Ya que es un aspecto crucial a la hora de intentar acotar este tipo de conducta. Muchos niños sencillamente echan a correr cuando están en lugares públicos, en una especie de huida hacia nadie sabe dónde. En otros casos, sencillamente vagabundean sin un rumbo a priori determinado. ¿Por qué lo hacen? ¿Se asustan? ¿Buscan algo determinado? ¿Cuantas personas con TEA presentan este tipo de conductas? Para desvelar algunas de estas y otras muchas preguntas se puso en marcha este estudio/encuesta. De momentos alrededor de 860 familias ya han rellenado los datos de la misma y disponemos de unos primeros datos, que aunque provisionales si dan pistas de la importancia de este preocupante tema.

Primeros resultados

En base a las respuestas ya recibidas queda patente que alrededor del 50% de los niños con TEA y una edad comprendida entre 4 y 10 años intentan “fugarse”. Este porcentaje es cuatro veces superior en comparación a los datos de los hermanos sin TEA de estos niños. Entre los 7 y los 10 años, casi el 30% de los niños con TEA han presentado conductas similares, ocho veces por encima de los datos de los hermanos no afectados. Y esto es muy preocupante, ya que según los datos que las familia han aportado, aproximadamente el 35% de los niños que presentan este tipo de conductas o no son verbales o no tienen una intención comunicativa, de forma que es muy difícil que puedan dar datos sobre su propio nombre, su dirección o cualquier otro dato que pueda dar pistas de su domicilio.

La tasa de fuga alcanza su punto más alto con una edad de aproximadamente cuatro años y va decreciendo hasta llegar a la adolescencia, donde esta tasa nuevamente vuelve a incrementarse. La pregunta sería ¿los adolescentes con TEA se vuelven más inquietos y con más capacidad de escaparse? Esperaremos a disponer de más datos para poder responder a esta pregunta.

De los niños con TEA que se escaparon, aproximadamente el 50%, tuvieron una fuga muy corta y fueron descubiertos muy cerca, y sus padres no llegaron a temer por su seguridad. Sin embargo, en un 32 % de los casos, los padres acabaron llamando a la policía. Además, dos de cada tres informaron que sus hijos habían escapado por los pelos de un accidente de tráfico y un tercio informó que escaparon de milagro de morir ahogados.

Los motivos de estas huidas o fugas pueden tener muchos motivos, algunos de los barajados pueden estar relacionados con aburrimiento, un problema sensorial, ansiedad o pánico, … Entre otros datos los padres eligieron una serie de motivaciones que ellos consideraron las más importantes. Las cinco más relevantes fueron:

Sencillamente le gusta correr o explorar

Quiere ir a un lugar que le gusta (por ejemplo el parque)

Trata de escapar de una situación que le provoca ansiedad (Exigencias escolares)

Sencillamente busca uno de sus intereses preferidos (Por ejemplo, si le gustan los trenes se dirige a las vías del tren)

Intenta huir de una situación que le desborda sensorialmente (Como el ruido)

Otro de los datos obtenidos a raíz de la encuesta es el referido al estado de ánimo del niño fugado. Casi todos los padres coincidieron al decir que el niño parecía estar contento durante su escapada, mientras que muy pocos padres dijeron que se encontraba triste o con un estado de ansiedad.

Ante la pregunta de si existía algún patrón estacional que motivase las fugas, sólo un 25% dijo que estas fugas se producían con más frecuencia en verano, mientras que para el 67 % no había relación estacional con las fugas.

Muchos niños con TEA presentan comportamientos inadecuados, como auto-agresiones, agresividad, frustraciones o inflexibilidad. EL 57% de los padres dijeron que la mayor cantidad de fugas se daba relacionada con algunas de las conductas impropias. A su vez, el stress causado por el riesgo de fuga provocaba problemas de sueño en el 40% de los padres, que pensaban que el niño podía escaparse por la noche, mientras que el 62% de las familias restringían sus actividades fuera del hogar para prevenir el riesgo de fuga, con el consiguiente aislamiento social de la familia.

A pesar de la gravedad y peligrosidad de estas conductas, el 51% de los padres nunca recibió ningún tipo de asesoramiento u orientación sobre este tipo de comportamientos. Un 14 % de los padres recibió este asesoramiento por un pediatra y un 19% por parte de un profesional de salud mental.

Estos resultados preliminares nos alertan de que los peligros de que un niño con TEA se escape son bastante altos, y que aproximadamente la mitad de las familias han informado de algún tipo de fuga de sus hijos, y dadas las características de estos niños y su corta edad, el riesgo al que se exponen es muy elevado, generando en las familias una tensión añadida y aumentando su aislamiento social por el miedo a que el niño se escape.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Uno de cada 38 niños en Corea del Sur tendría autismo: estudio

Por Julie Steenhuysen y Dan-bee Moon |Reuters

Uno de cada 38 niños de Corea del Sur tendría autismo, un número sorpresivamente elevado según arrojó una nueva investigación que sugiere que el trastorno es un problema global que está subdiagnosticado, informaron científicos el lunes.

La estimación, que se traduce en un 2,64 por ciento de los niños, es mucho mayor que la tasa del 1 por ciento observada en estudios realizados en Estados Unidos y Europa.

La investigación es la primera es estimar el autismo en Corea del Sur, y si bien debe ser confirmada, sugiere que el trastorno sería más común de lo que se pensaba.

"¿Si estamos sorprendidos? Sí", dijo el doctor Young-Shin Kim de la Yale University, cuyo estudio fue financiado por la entidad benéfica Autism Speaks y publicado en American Journal of Psychiatry.

El equipo de Kim evaluó a 55.000 niños de 7 a 12 años de la ciudad surcoreana de Goyang. Los autores encuestaron a los padres sobre las conductas de sus hijos, y luego siguió las evaluaciones en los chicos en riesgo para confirmar su diagnóstico.

Este enfoque poblacional fue diseñado para capturar los casos que no se detectarían con los métodos que se emplean en escuelas y consultorios médicos para identificar a los niños con autismo.

"La alta prevalencia proviene de esta nueva población que incluimos en nuestro estudio: niños sin retrasos previos en el desarrollo ni problemas de salud mental", dijo Kim.

La tasa de autismo en niños de escuelas especiales fue del 0,75 por ciento, comparado con el 1,89 por ciento registrado en los cursos de las escuelas regulares.

Las tasas de autismo han estado trepando en la última década, en parte debido a los cambios en la forma de diagnosticar el trastorno.

El autismo es un espectro de enfermedades que varían desde una profunda incapacidad para comunicarse y retraso mental, hasta síntomas relativamente leves como en el caso del síndrome de Asperger.

PREOCUPACION GLOBAL

En Asia, los padres suelen desconocer el trastorno, que no tiene cura, y son reticentes a enfrentarlo.

"Muchos padres en Corea no reconocen los síntomas del autismo. No estamos seguros si la estadística es correcta, pero si lo es, la cantidad de niños autistas estaría subdiagnosticada", señaló una portavoz de una clínica especializada.

"Uno de los problemas que suele surgir es que los padres no quieren reconocer que su hijo o hijos podrían ser autistas", indicó la mujer, que pidió no ser identificada.

Un médico de otra clínica especializada en la condición señaló que "muchos no reconocerían la necesidad de atención médica, que es esencial". "La cultura coreana complicaría (la aceptación) del autismo", añadió.

La naturaleza altamente estructurada de las escuelas surcoreanas -donde la jornada escolar puede exceder las 12 horas- también contribuiría a la elevada cantidad de niños con autismo sin detectar.

"Este ambiente reduciría las probabilidades de derivaciones a programas de educación especial para estos niños", escribió el equipo.

Geraldine Dawson, de Autism Speaks, dijo que la investigación "confirma que el autismo es una preocupación importante para la salud pública global".

Pero también sugiere que los métodos de investigación están subestimando el autismo en Estados Unidos y el resto del mundo.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) estiman que el autismo afecta a casi uno de cada 110 niños.

La doctora Marshalyn Yeargin-Allsopp, epidemióloga de los CDC, dijo que es probable que el método de estimación de la prevalencia de la agencia -que se centra en los casos probables- no detecta a algunos niños con el trastorno.

"Sabemos que no estamos capturando todos los casos", dijo a Reuters en una entrevista telefónica.

"Estamos preocupados porque esta prevalencia (hallada en Corea) es muy alta, pero tenemos que tener en mente que están usando una metodología diferente. Usar una metodología diferente brinda estimaciones diferentes", añadió Yeargin-Allsopp.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Hallan cambios en el tamaño del cerebro de personas con autismo

A los dos años de edad los niños con autismo tienen un cerebro 10% más grande que aquellos de la misma edad que no tienen la enfermedad, revela una investigación en Estados Unidos.
Los científicos de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, afirman que esta diferencia en el tamaño cerebral continúa durante dos años más, pero a los cuatro años el crecimiento se detiene.

Y la causa podría ser genética, dicen los científicos.

Desde hace tiempo los científicos saben que existe una relación entre los trastornos del espectro autista y un incremento en el tamaño cerebral.

Pero hasta ahora se desconocía la causa o en qué momento de la vida comienza este mayor crecimiento.

Algunos estudios sugieren que el trastorno autista comienza a presentarse al final del primer año de vida o principios del segundo año.

Tal como señalan los científicos, conocer cuándo comienzan a verse estas diferencias es esencial para poder entender cómo se origina el espectro autista.


Proliferación de neuronas

Los científicos utilizaron escáneres de resonancia magnética para observar los cerebros de 59 niños de dos años que sufrían algún trastorno del espectro autista y 38 niños que no habían sido diagnosticados con la enfermedad.

Junto con los escáneres, los niños fueron sometidos a pruebas de conducta.

Posteriormente, cuando los niños tenían 4 o 5 años, volvieron a llevar a cabo las mismas mediciones.

En los escáneres se evaluó el volumen tanto de materia gris y materia blanca, como del grosor de la corteza cerebral.

Los resultados mostraron que los niños con autismo tenían un mayor volumen de la corteza cerebral tanto a los dos años como dos años después.

Sin embargo, este volumen era igual en ambas edades, tanto a los dos años como a los cuatro años.

Esto significa, dicen los científicos, que después de los dos años no continuó el incremento y que los cambios vistos a los dos años probablemente ocurrieron antes de esta edad.

"Basados en estudios previos en los que medimos la circunferencia de la cabeza de niños con autismo, creemos que el mayor crecimiento del cerebro en muchos niños con la enfermedad podría estar ocurriendo antes de que cumplan su primer año" afirma el doctor Joseph Piven, quien dirigió el estudio.

Los científicos observaron también que el grosor de la corteza cerebral estaba vinculado con un mayor plegamiento de la superficie del órgano y no se debía a un mayor volumen de la materia gris (la capa exterior del cerebro).

Los científicos creen que la causa de este mayor plegamiento podría ser genética y que es resultado de una superproducción de neuronas.

"Estos resultados sugieren que debemos buscar genes que podrían ser responsables de una proliferación de neuronas en este temprano período posnatal" dice el doctor Piven.

Ahora los investigadores están llevando a cabo más investigaciones con los mismos niños para continuar el registro de su desarrollo cerebral y observar si se mantienen las mismas diferencias.

Y también están estudiando a un grupo de niños con alto riesgo genético de autismo -aquéllos que tienen un hermano mayor con espectro autista- para observar si existen alteraciones genéticas específicas que podrían ser responsables de los cambios que provoca la enfermedad.

miércoles, 23 de marzo de 2011

"La inclusión social es la manera más eficaz de reducir los costes de la discapacidad"



Nathalie Domínguez. FOTO: Jorge Villa / Madrid- 22/03/2011 Fuente:"Solidaridad Digital"
Beatriz Martínez Ríos, investigadora galardonada por su estudio sobre los costes extraordinarios de la discapacidad

El jurado del III Premio Cermi de Discapacidad y Derechos Humanos 2010-2011 no tenía ninguna duda: el trabajo de investigación "Aproximación a los costes extraordinarios de la discapacidad y su contribución a la pobreza desde un enfoque basado en los Derechos Humanos", elaborado por la investigadora Beatriz Martínez, destaca por "su rigor metodológico, la profundidad del análisis, su solvencia y la valiosa utilidad del enfoque económico, que abre un camino de investigación hacia el futuro de esencial interés para el desarrollo de las políticas de promoción de los derechos de las personas con discapacidad en el contexto mundial”. Entrevistamos a su autora.


¿Cuál es la principal conclusión de su estudio?

Las personas con discapacidad asumen unos costes económicos extraordinarios en su vida diaria que incluyen, entre otros, aquellos derivados de los gastos médicos, la utilización de servicios o equipos especializados, los emanados de la necesidad de contar con asistencia personal, o los costes de oportunidad, en la mayoría de las ocasiones intangibles, derivados de la imposibilidad de participar en la sociedad por su falta de accesibilidad.


Cuando estos costes no son cubiertos la calidad de vida de las personas con discapacidad disminuye. La desventaja económica que la existencia de estos costes genera se traduce en muchas ocasiones en exclusión social, en pobreza, y en definitiva, en una falta de libertad que conduce a las personas con discapacidad a no poder disfrutar de sus derechos humanos en igualdad de condiciones con los demás. Esta situación, aparentemente de importancia insignificante, en países pobres, puede implicar la falta de acceso a sus derechos fundamentales como son el derecho al agua, o al alimento, entre otros, e incluso, su falta de cobertura en algunas ocasiones puede llevar a la muerte a la persona con discapacidad.


Los estudios sobre pobreza demuestran que los costes de la discapacidad no se pueden reducir solamente mediante el aumento de los ingresos, sino que resulta necesario fomentar además el desarrollo de políticas dirigidas a eliminar las barreras a las que las personas con discapacidad se enfrentan en su proceso de inclusión en la sociedad, barreras como las psicológicas, las físicas, las de acceso a la información, etc., y en general, todas aquellas que no permiten su participación como miembros activos de la sociedad en todas sus esferas (la vida política, la educación, el empleo, y el ocio, entre otras).


A este respecto se puede concluir en que la inclusión social es la manera más eficaz de reducir los costes de la discapacidad. Una inclusión efectiva requiere la transversalización de la discapacidad en la legislación, en el desarrollo de políticas y en la puesta en marcha de programas y acciones desde la concepción de las mismas, permitiendo la participación de las personas con discapacidad desde el inicio del proceso regulador.



¿El impacto económico que soportan las familias con algún miembro con discapacidad está en función del tipo de discapacidad?

Sí, la naturaleza de los costes depende del tipo de discapacidad. Los estudios revisados adjudican distintos valores a los costes económicos según el tipo de discapacidad, y estos tienen un impacto económico que se extiende a los familiares u otras personas de su entorno que las asisten, y que en muchas ocasiones son mujeres. Esta dedicación supone tener que renunciar a otras actividades como pueden ser la realización de un empleo, la asistencia a programas de formación, o simplemente el acceso a una vida social más activa. A este respecto la no cobertura de los costes extraordinarios genera pobreza.


Sin embargo, aunque el impacto económico está en función del tipo de discapacidad también lo está en función de otros factores importantes como son la severidad de la discapacidad, la edad, el sexo, la situación socioeconómica, la composición del hogar, el ámbito geográfico y otros factores personales. Al evaluar el impacto económico de la discapacidad es esencial tener en cuenta todos estos factores de manera interseccional, puesto que todos ellos se refuerzan, y de forma integral, nos hablarán verdaderamente de la situación de pobreza en la que puede encontrarse la familia.


¿Cuál es la principal causa de los gastos: adaptación de la vivienda, gastos ortoprotésicos,…?

No existe una causa principal, las causas son tan heterogéneas como las personas, si bien éstas se pueden agrupar por tipos de discapacidad. Digamos, más bien, que los costes aparecen como consecuencia de la vulneración de los derechos de las personas con discapacidad, o también, que cuando los costes extraordinarios no son cubiertos la persona se encuentra en una situación de desigualdad con respecto a las demás. Por ejemplo, si una persona con discapacidad física no puede salir de su casa por la existencia de barreras arquitectónicas se encontrará excluida de la sociedad y su participación se verá mermada con la consiguiente pérdida por parte de la sociedad de su potencialidad y la aparición de costes extraordinarios.


¿El desempleo en las personas con discapacidad es la principal causa de pobreza en este colectivo o hay otros factores no tangibles?

El desempleo es una causa fundamental ya que supone una pérdida de ganancias que se traduce en un coste de oportunidad para la persona desempleada y una disminución de su nivel de vida. Esta situación repercute en la sociedad que aumenta el gasto social en pensiones. Sin embargo, el paradigma debe cambiar y las personas con discapacidad deben verse como generadoras de riqueza, personas en las que hay que invertir para que puedan contribuir a la creación de recursos. Invirtiendo en la reducción de los costes extraordinarios de la discapacidad, éstas podrán desarrollar su potencial y capacidades plenamente, incluyéndose de manera activa en el mercado laboral.


Hay que concienciar a los gobiernos de que el coste de la no inclusión y de la injusticia social es muy alto. Invertir en el empleo de las personas con discapacidad es invertir en la sociedad, pero para ello es necesario trabajar para crear sociedades inclusivas y abiertas a la diversidad.


Si la Estrategia Europea 2020 se propone reducir la pobreza en 20 millones de europeos, ¿no habría que empezar por las personas con discapacidad?

Por supuesto, teniendo en cuenta que existen 65 millones de mujeres y hombres con discapacidad en Europa y, que según estudios recientes, más de la mitad de las personas con discapacidad viven en una situación de pobreza relativa cuando se contabilizan los costes extraordinarios que soportan, es fundamental considerar a las personas con discapacidad como una población diana sobre la que hay que incidir para que nos salgan las cuentas.


Además, según las teorías económicas, para conseguir un crecimiento económico sostenible es necesario reducir la desigualdad, y por tanto es esencial trabajar con los sectores más pobres, entre los que se encuentran los hombres y más aún las mujeres con discapacidad. Son necesarias unas condiciones económicas que cubran los costes extraordinarios de la discapacidad, permitiendo la participación de todos los actores, incluidas las personas con discapacidad, en los sistemas de producción y consumo para que exista un crecimiento sostenible e igualitario de manera que la cohesión social sea una realidad. Es decir, que la riqueza producida se reparta equitativamente entre los ciudadanos sin que existan situaciones en las que ésta quede monopolizada por un sector reducido de la población.


¿Cómo se puede trabajar para reducir la pobreza de las personas con discapacidad a través de las políticas de cooperación para el desarrollo?

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad es el primer tratado de derechos humanos que establece que la cooperación internacional debe utilizarse como una herramienta fundamental para conseguir la conquista de los derechos humanos por parte de las personas con discapacidad. Para ello, es fundamental que España, como país que ha ratificado la Convención, establezca los mismos estándares y exigencias en su política nacional que en su política internacional.


Si se quiere lograr un avance en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio es necesario que se tengan en cuenta los derechos de las personas con discapacidad en las políticas de desarrollo y que la discapacidad se transversalice en todas las acciones que se lleven a cabo siempre desde un enfoque basado en los derechos humanos. Esta situación tendría un efecto catalizador y repercutiría en muchas personas con discapacidad que viven en situación de pobreza. Para ello, es fundamental que las organizaciones de personas con discapacidad también sean consultadas en el diseño, desarrollo y evaluación de estas políticas para que sean inclusivas.
Con la tecnología de Blogger.

Datos personales

Comparte y Disfruta

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Bitacoras.com